Una amiga dice que se está acostumbrando a los naufragios lo que no significa que no se ahogue un poco cada vez. Una amiga de una amiga dice que de tanto ahogarse en cuotas, uno puede o bien aprender a respirar bajo el agua o abandonar la navegación por miedo a terminar ahogándose realmente. La amiga de la amiga de mi amiga cuenta las heridas del anteúltimo naufragio y de golpe, no parecen tantas ni tan profundas. Y la amiga de la amiga de mi amiga, tiene una amiga que tiene muchísimo miedo de que vuelva a desatarse la tormenta. Todas juntas toman remos, corren a babor y a estribor, remiendan velas, reconstruyen viejas cartas de navegación y se quedan en el muelle tratando de adivinar cuando termina la calma chicha.Yo no entiendo nada.
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