sábado, 31 de octubre de 2009


Esa teoría de que cuando uno trabaja en su casa no se saca el pijama es mentira. La situación es aun peor. Hay casos en los que la indumentaria para trabajar en casa es mucho peor que un pijama. * Un pantalón que en algún momento fue usado sin parar y que se encuentra en estado lamentable.* Una remera que no era nuestra hasta que fue nuestra y que no recordamos cómo paso eso del cambio de dueño, más que nada por la talla y por el color ese que nunca elegiríamos.* Un pañuelo en la cabeza en señal de “ahora si, me pongo las pilas con todo, CON TODO” (también puede reemplazarse este ítem por una gorra, sombrero, vincha, cualquier cosa que vaya en la cabeza).* Un saco de hilo estirado, decolorado por obra de alguna mística mezcla de colores en el lavarropas, hace años.

Este atuendo suele ser comun tmb los dias de lluvia.

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el amor terminó y rompió tu corazón, que te puedo decir.. si mi vida va peor, que te adoro sabrás, algun día veras nuestra suerte cambiará !