
una semana de aquella noche donde
la confusión te lleno la cabeza,
de alegría inundaba tu corazón,
y los labios entendían nuestro idioma.
Las palabras que dijimos en su lugar quedaron,
afirmando siempre todo, pero negandoselo a los demás.
Nos sentimos presionados, íbamos muy rápido,
con miedo de ser vistos, con miedo de
empeorar las cosas.
Prometimos tratar de olvidar el buen momento que
pasamos.
Lo prometimos para no lastimar a los demás,
pero nunca nos punsimosa pensar si esa decision era la adecuada
para los dos. Y así decidimos terminar, cada una con la persona
que nos corresponda.Quedandonos con la duda de si yo te hubiese
hecho feliz,o si vos me hubieses hecho sonreír, como jamás nunca
otro lo logro.
Gracias por eso que únicamente nosotros sabemos lo que fue,
y lo que nunca podrá ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario